Para Orar

normal_orar.gifAPRENDIENDO A ORAR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿QUÉ ES LA ORACIÓN?

Para empezar me gustaría distinguir entre rezar y orar.

Entiendo por rezar el hecho de recitar de memoria frases u oraciones aprendidas con anterioridad.

Para la oración, sin embargo, no es necesario ejercicio alguno del intelecto. Se trata de una disposición interior y afectiva que busca solamente un encuentro en la intimidad con el Señor. Para ello no hace falta construir frases, ni poner en marcha la memoria. Sobran las palabras, basta únicamente la voluntad: "Le quiero y quiero estar con Él".

En este sentido podemos afirmar que la oración es un diálogo profundo con Dios, y, como en todo diálogo, se hace imprescindible la escucha, la actitud abierta y receptiva hacia Aquel de quien lo esperamos todo, en quien confiamos y a quien entregamos nuestra vida.

Si la oración es comunicación con el Señor debemos ser conscientes de que, más esencial que lo que nosotros digamos es lo que Dios nos puede trasmitir, y más importante aún que el mensaje siempre será el Emisor. Toda comunicación es válida en tanto en cuanto favorece el encuentro, de esta forma la mejor finalidad de la oración será procurar el encuentro íntimo y personal con el Señor.


¿POR QUÉ HAY QUE HACER ORACIÓN?

Hay un proverbio oriental que dice: "Si tienes un amigo recorre con frecuencia el camino hacia su casa, de lo contrario corres el peligro de que crezca la maleza y no encuentres el camino".

No encuentro frase mejor para expresar la importancia de la oración. La amistad/el amor es un regalo, el mejor regalo que nos podemos hacer los seres humanos, es por tanto gratuidad total y absoluta: nadie nos puede exigir amistad/amor ni nosotros se la podemos exigir a nadie. Sin embargo la amistad, una vez que se tiene, requiere ser cultivada, cuidada y atendida. Se convierte, de esta forma, en una tarea. El amor se alimenta con la presencia del amado. Es necesario encontrar tiempo para estar con él. No es suficiente verlo y hablarle entre el barullo de la gente, hay que reservar un espacio para la intimidad, para estar a solas, para compartir la existencia con quien quieres. Cuando esto no se hace o se abandona, al principio se echa en falta, después la amistad va enfriándose poco a poco y al final la distancia y la lejanía provocan que estas personas acaben viéndose como extraños y desconocidos. La presencia del otro ya no dice nada, desapareció el afecto, murió el amor.

En nuestras relaciones con Dios nos puede pasar exactamente lo mismo. Más de una vez habremos observado a personas cercanas, comprometidas con el Evangelio y que, al volcarse en una activismo desenfrenado, empiezan descuidando la oración y acaban perdiendo la fe.

La oración, junto a la Eucaristía alimenta la fe, consolida la esperanza, acrecienta al amor. Si dejamos de hacer oración es como si dejáramos de comer. Al principio se siente hambre, pero después ésta desaparece (anorexia) y entramos en el plano inclinado de la muerte. En el caso de la falta de oración será muerte espiritual.


¿CÓMO SE DEBE ORAR?

Al tratar la forma de orar debemos diferenciar la disposición externa, la interna y el método.

En primer lugar debemos resaltar la importancia de la postura corporal. Para el ser humano el cuerpo es un medio de comunicación, nos expresamos a través de él. Todo gesto es una manifestación de nuestra persona y a cada gesto le corresponde, además, una vivencia interior. No expresamos ni sentimos lo mismo cuando estamos de rodillas, o elevando las manos, o cuando inclinamos la cabeza hacia abajo, etc. De esta forma la expresión corporal acompaña nuestra oración dándole forma e intensificándola.

Es aconsejable, entonces, buscar y adoptar siempre la postura más adecuada al tipo de oración que estemos realizando: adoración, alabanza, súplica, etc.

En segundo lugar hacemos constar el valor del silencio como disposición interna necesaria en la oración. Antes de entrar en comunicación con Dios, y como medio de llegar al encuentro con Él, es conveniente callar todos los ruidos, preocupaciones, pensamientos y distracciones que impidan centrar la atención solo y exclusivamente en su persona.

Este silencio exterior e interior debe ir acompañado de una actitud de disponibilidad y entrega. Abiertos siempre a la voluntad del Padre.

En cuanto al método, no consideramos oportuno hacer una exposición exhaustiva de cada una de las técnicas de oración, ni siquiera vemos provechoso detallar cada uno de los diferentes estilos. Nos limitamos solamente a enumerar algunas posibilidades:

  • Orar con la Biblia. A partir de la meditación de textos del A.T. o del N.T.

  • Orar con los salmos.

  • Orar ayudados por la lectura de textos de espiritualidad.

  • Orar con canciones religiosas.

  • Orar a partir de noticias de actualidad.

  • Orar con Iconos e imágenes sagradas.

  • Orar desde la contemplación de la naturaleza.

  • Orar desde el vacío interior total como espacio reservado solo para Dios.

 

¿CUÁNDO SE DEBE ORAR?

Se debe orar siempre, en toda ocasión. Podríamos, incluso, afirmar que la vida del cristiano, es toda ella oración, si, en verdad, es una vida vivida para Dios y en relación a Él. Pero también podemos caer en el error de pensar que como toda acción, vivida desde la fe, es oración, no es necesario dedicar momentos para perderlos "a solas con el Señor".

Para un padre de familia no basta con que todo cuanto realiza lo haga por su mujer y sus hijos, será también básico que dedique tiempo a estar con su mujer y con sus hijos. Del mismo modo no basta con que nosotros lo hagamos todo por Dios, sino que también será elemental el que dediquemos tiempo a estar con Él.

Cada día debemos reservar unos momentos para la oración, para la intimidad con el Señor, para el sosiego espiritual. Este momento no surge sino está previsto, preparado. Fijemos para cada día nuestra cita con el Señor, y no faltemos a ella.


¿DÓNDE ORAR?

Lo más sencillo sería decir: "en cualquier sitio". Cualquier lugar es bueno para encontrarse con Dios, para la oración. Esto es cierto; podemos orar en el trabajo, en la fábrica, en el taller, en la universidad. Podemos encontrarnos con Dios en la calle, en el cine, en la fiesta, etc.

Pero también es verdad que no todos los lugares favorecen de la misma manera este encuentro con Jesucristo. La oración se puede hacer menos difícil si procuramos un ambiente adecuado. Lugar apropiado sería aquel que facilite la soledad, el silencio; un sitio donde no haya apenas elementos que desvíen la atención. La meditación y la contemplación pueden verse favorecidas cuando el sujeto se encuentra en un paraje natural: junto a un río, en una montaña alta, frente al mar, o cuando nos encontramos en una habitación desnuda de adornos, o frente a la luz tenue de una vela, etc. Nunca olvidemos que un lugar privilegiado será siempre delante del sagrario, donde Cristo está realmente presente en el sacramento de la Eucaristía.


ORACIONES Y SALMOS

248 Oraciones.pdf (958,6 kB)

Oraciones Breves.pdf (2,1 MB)

Recopilacion Salmos.pdf (664,9 kB)

 

179781f03a1fc60b07222abef7ad8149.jpgORACIÓN DEL EDUCADOR


Educar es un reto que debe asumir toda la sociedad que desee afrontar con acierto la frontera de un comienzo de siglo que, para bien o para mal, va a significar una maravillosa aventura para quienes tenemos la fortuna de vivir esta hora apasionante de la historia.

Educar es ayudar a que el ser humano desarrolle adecuadamente sus enormes posibilidades. Conviene saber que educamos más a través de lo que somos y de lo que sentimos, que con todo lo que decimos o explicamos.

Educar es aconsejar sin oprimir, prevenir sin atemorizar; ofrecer alternativas de humildad, sencillez y prudencia.

Educar es hacer de los niños seres libres, capacitados para actuar de acuerdo a sus convicciones, de tomar decisiones sin sentirse coaccionados por las ideologías del momento.

Educar es dar sentido a la vida, dignificándola. Es humanizar y espiritualizar. Es un largo y complejo proceso que supone un intenso aprendizaje, con aciertos y errores, con alegrías y decepciones, con constantes altibajos.

Educar es actuar, estar cerca, compartir, acompañar de una manera racional y lógica al niño. Es un hecho técnico, científico, pero que administrado con amor, se convierte en una experiencia sumamente creativa y estimulante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


padre_e_hijo.jpgPADRENUESTRO DE LOS PADRES


PADRE NUESTRO...
de todos nosotros que también somos padres,
que hemos dado la vida a nuestros hijos
y que los amamos más que todo.

QUE ESTÁS EN EL CIELO...
y también en la tierra entre nosotros:
en las realidades de cada día,
en nuestro matrimonio
y en el corazón de cada uno de nuestros hijos.

SANTIFICADO SEA TU NOMBRE...
que reconozcamos que Tú eres santo y bueno;
que comprendamos que sólo eres amor;
que creamos que tu te enterneces cuando nos miras
como lo hacemos nosotros cuando miramos a nuestros hijos.

VENGA A NOSOTROS TU REINO...
en el mundo y en nuestro hogar:
que reine un clíma de paz, de alegría;
que estés presente en nuestros pensamientos y actuaciones,
en las dificultades y cuando todo sale bien.

HÁGASE TU VOLUNTAD...
aunque no la entendamos,
aunque no comprendamos por qué surge el dolor en nuestra vida,
hágase, porque estamos seguros de tu amor.

EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO...
en las cosas importantes y en las pequeñas,
en las cosas materiales y en las espirituales,
para que podamos ayudar a nuestros hijos
a empezar a vivir, ya en la tierra, un anticipo del cielo.

DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA...
todo lo que nos tiene que dar fuerza:
tu Palabra y tu presencia,
aquello que nos es imprescindible para la vida de cada día:
esfuerzo, paciencia, capacidad de perdón...

PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO NOSOTROS

PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN...
que creamos en tu perdón y que, como Tú,
deseemos perdonar cada día
a los que nos molestan o no nos comprenden,
a los que son desagradecidos o poco amables...

NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN...
en la tentación del desánimo, del cansancio,
de la desconfianza entre nosotros.

Y LÍBRANOS DEL MAL...
de las equivocaciones en la educación de nuestros hijos,
de la autosuficiencia, autoritarismo y tristeza,
para que podamos vivir en tu presencia

Y ASÍ, NO DEJEMOS NUNCA DE SER EJEMPLO Y LUZ PARA NUESTROS HIJOS.

 

untitled.jpgORACIÓN DE LOS 5 DEDOS
PAPA FRANCISCO


1. El pulgar es el más cercano a ti. Así que empieza orando por quienes están más cerca de ti. Son las personas más fáciles de recordar. Orar por nuestros seres queridos es “una dulce obligación”.

2. El siguiente dedo es el índice. Ora por quienes enseñan, instruyen y sanan. Esto incluye a los maestros, profesores, médicos y sacerdotes. Ellos necesitan apoyo y sabiduría para indicar la dirección correcta a los demás. Tenlos siempre presentes en tus oraciones.

3. El siguiente dedo es el más alto. Nos recuerda a nuestros líderes. Ora por el presidente, los congresistas, los empresarios, y los gerentes. Estas personas dirigen los destinos de nuestra patria y guían a la opinión pública. Necesitan la guía de Dios.

4. El cuarto dedo es nuestro dedo anular. Aunque a muchos les sorprenda, es nuestro dedo más débil, como te lo puede decir cualquier profesor de piano. Debe recordarnos orar por los más débiles, con muchos problemas o postrados por las enfermedades. Necesitan tus oraciones de día y de noche. Nunca será demasiado lo que ores por ellos. También debe invitarnos a orar por los matrimonios.

5. Y por último está nuestro dedo meñique, el más pequeño de todos los dedos, que es como debemos vernos ante Dios y los demás. Como dice la Biblia “los últimos serán los primeros”. Tu meñique debe recordarte orar por ti. Cuando ya hayas orado por los otros cuatro grupos verás tus propias necesidades en la perspectiva correcta, y podrás orar mejor por las tuyas.

 

dibujosdevirgencitasparaimprimir1.jpg

 

 

 

 

 

MES DE MAYO
ORAR CON MARÍA


2 de mayo: Alegría
¡Empezamos el mes de mayo!, y como todos ya sabéis, éste es el mes las flores: ¡es primavera!, el sol que durante el invierno parecía estar escondido aparece ahora dando calor y vida. ¿Os habéis fijado en los árboles que hasta ahora parecían palos secos? En sus ramas han brotado hojas nuevas, y muchas plantas están ahora floreciendo.
Este mes también es el mes dedicado a María, nuestra Madre. Lo que vamos a hacer durante estos días será regalarle una flor para mostrarle nuestro cariño. En la flor de hoy está escrita la palabra “Alegría”. Como es el mes las flores, que tanto alegran nuestros jardines, nuestras casas, nuestro colegio,... nosotros queremos también sembrar alegría.

Rezamos a María:
María, tú que eres una mujer alegre, enséñame a tener siempre una sonrisa sincera para los demás. Que allí donde vaya sepa llevar alegría. Te pido por todos los que están tristes, que descubran la alegría de tener un Dios bueno que les acompaña siempre.

    
3 de mayo: La Iglesia

Empezamos un nuevo día del mes de mayo, y vamos a poner todo nuestro entusiasmo para dedicar un ratito a nuestra Madre. ¿Verdad que todos sabéis lo que es la Iglesia? No sólo me refiero a ese sitio donde vamos a rezar, hoy hablaremos de otra cosa: La Iglesia es la familia de los que quieren ser amigos de Jesús. Esta familia está formada por muchas personas: el papa, los obispos y sacerdotes, nosotros... Sí, todos los bautizados somos parte de esta familia y queremos ser también amigos de Jesús.
María, Nuestra Madre, siempre ha estado al lado de la Iglesia, ayudando a todos los cristianos. En la flor de hoy está escrita la palabra “Iglesia”. Queremos pedirle a María que cuide de la familia de los amigos de su Hijo Jesús.

Rezamos a María:
Madre, desde el principio has estado ayudando a todos los cristianos, por eso te pido que cuides a la Iglesia de tu Hijo: ayuda  al papa Benedicto y a los obispos a vivir y enseñar  lo que Jesús quiere, que nosotros amemos  más a la Iglesia y que cada día  haya más personas que quieran ser amigos de Jesús.

4 de mayo: La Pureza
De nuevo nos reunimos para estar un rato rezando a nuestra Madre.
Somos la gran familia diocesana, una familia formada por miles de alumnos y cientos de profesores, trabajadores y padres. ¡Somos como una gran familia! ¡Una familia muy numerosa! Y la Virgen es nuestra Madre. Ella nos acompaña. La flor de hoy lleva escrito “La Pureza” y se la ofreceremos a María con todo nuestro cariño.

Rezamos a María:
María, Madre de la Pureza, gracias por cuidar de nuestros colegios y acompañarnos. Hoy te quiero pedir por mi colegio, por mis profesores y profesoras, por mis padres, por las hermanas, por todas las personas que trabajan para que yo me eduque bien y aprenda mucho. Enséñame a ser obediente y  poner interés en ser mejor. Gracias, Madre, por ayudarme siempre.

5 de mayo: Familia
María, José y Jesús vivieron años en  Nazareth. José era carpintero y Jesús le ayudaba en lo que podía. María, como madre, educaba a Jesús y cuidaba de la familia. Seguro que Santa Ana, la abuelita de Jesús, estaba encantada con su nieto y lo quería mucho.
En la flor de hoy está escrita la palabra “Familia”. Hoy le vamos a pedir a la Virgen por nuestra familia y por todas las familias del mundo. y le vamos a dar gracias por todas las personas que nos quieren y nos cuidan.

Rezamos a María:
Madre, enséñame a sembrar cariño y alegría  en mi familia, ayúdame a ser obediente, a pensar en los demás. Ayúdame a pelearme menos  con mi hermano, quiero colaborar en las tareas de  casa. Te pido también por todas las familias del mundo, sobre todo por  las que sufren.


8 de mayo: Madre

En el Evangelio hay un trozo que para los cristianos es precioso. La verdad es que toda la vida de Jesús es un tesoro para los cristianos, pero este también es especial. Os lo voy a contar:
“Jesús estaba en la cruz. Al lado de la cruz de Jesús estaban su madre junto con otras mujeres y un discípulo al que Jesús quería mucho. Jesús miró a su madre y le dijo: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego miró al discípulo y le dijo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa” (Jn 19,25-27).
Esto que os he contado es el día en que Jesús nos hace un regalo muy grande: nos regala a su Madre. Desde ese día, la Virgen es la madre de los amigos de Jesús. A Ella le gusta mucho que la llamemos “Madre”, así que hoy le regalamos una flor con esta palabra: “Madre”.

Rezamos a la Virgen:
Madre, gracias por cuidar de mí. Te pido que me enseñes a ser cada día más amigo de Jesús, enséñame a rezarle. Quiero vivir como Él ayudando a los demás, con cariño hacia los que me rodean. Tú que me quieres tanto, acompáñame.


9 de mayo: Aprender
La Virgen enseñaba muchas cosas a Jesús cuando era pequeño: le enseñaba a rezar, a sacar agua del pozo, le enseñaba canciones,.... Y Jesús aprendía.
Nosotros también podemos aprender muchas cosas de la Virgen, sobre todo a rezar. Por eso le ofrecemos una flor con la palabra “Aprender”.  Que ella nos acerque a Jesús, se lo pedimos de corazón.


10 de mayo: “¡Sí!

María siempre dijo “sí” a lo que Dios quería de Ella. ¿Os acordáis el día en que se le apareció el ángel y le preguntó de parte de Dios si quería ser la Madre de Jesús? ¿Qué contestó Ella? “Aquí está la esclava del Señor”, o en otras palabras “¡Sí!”.
A veces nuestro “Sí” no es como los de la Virgen. A veces nuestra madre o el profesor nos pide algo, nosotros decimos “sí” pero luego no lo hacemos. Algunos de nuestros “sí” son de “mentirijilla”.

Rezamos a María:
Madre, enséñame a decir un “sí” valiente a Dios, como el tuyo. Que mi “sí” sea sincero, auténtico.

11 de mayo: “Servicio”
Una persona servicial es alguien que está siempre dispuesto a ayudar a los demás, a hacer los favores que le pidan. La Virgen es una mujer muy servicial. Cuenta el Evangelio que el día en que supo que Isabel, su prima, necesitaba su ayuda, fue enseguida a verla a la montaña donde vivía. Fue aprisa, sin dudarlo un instante.
¡Cuántas veces nosotros pasamos por delante de alguien que necesita ayuda y no le hacemos caso! ¡Cuántas veces un compañero nos ha pedido algo necesario y le hemos dicho que no! ¡Cuántas veces me he negado a poner la mesa o a colaborar en casa!

Rezamos a María:
Madre, queremos que nuestro corazón sea servicial, por eso te ofrecemos esta flor. Hazla más bonita y que nuestro servicio crezca cada día más.


12 de mayo: “Bondad”
¿Habéis conocido alguna vez a una persona buena de verdad? Yo sí, es una de esas personas que nunca critica ni dice malas palabras de nadie, nunca hace daño a nadie, al contrario, siempre intenta hacer cosas buenas  a los demás.
Jesús es el mayor ejemplo de bondad. Nos quiere tanto que incluso en la cruz pidió al Padre que perdonara a quienes le estaban haciendo daño. ¡Y a nosotros, cómo nos cuesta perdonar!    
Madre, danos un corazón bueno como el de Jesús y como el tuyo.


15 de mayo: Compartir
Hoy en día hay muchas personas que no tienen lo necesario para vivir, y a nosotros nos sobran muchas cosas que tiramos a la basura. En el mundo hay suficiente comida para todos. Lo que pasa es que está mal repartida: unos tienen tanto que lo pueden tirar, y otros no tienen casi nada.

A veces nos cuesta compartir nuestras cosas, pero si lo hacemos estaremos alegres por haber ayudado a los demás. Con la flor de hoy le pedimos a la Virgen que nos haga más solidarios.

Rezamos a la Virgen:
Madre, quiero aprender a compartir. Tengo muchas cosas que no necesito, enséñame tú a ser generoso, sobre todo con los que tienen poco para vivir.

16 de mayo : “Consuelo”
Seguro que alguna vez os habéis encontrado con algún amigo que está triste por algo que le ha pasado. ¿Verdad que lo habéis intentado animar? Pues eso debemos hacer los cristianos. En el mundo hay gente que está triste. Lo que nosotros tenemos que hacer es ayudarles, animarles, sembrar alegría.
María consoló a los discípulos de Jesús cuando tenían miedo, cuando estaban asustados. En un momento de silencio cada uno le puede pedir a la Virgen por todas las personas que necesitan que Ella les consuele.

[Bendita sea tu pureza]


17 de mayo: “Luz”
Cuando entramos en una habitación oscura tenemos miedo de tropezarnos o caer, o incluso de encontrarnos con algún “bichito” desagradable. Para los cristianos, la vida sin Jesús es como esa habitación oscura. En cambio, Jesús es para nosotros esa luz que lo ilumina todo, desaparece la oscuridad y el miedo. Y nosotros, como cristianos, tenemos que ser luz para los demás. Ya nos lo dijo Jesús: “Vosotros sois la luz del mundo”.

La manera que tenemos nosotros de dar luz es trabajar para que el mundo sea mejor, para que todos vivamos como hermanos, que nadie haga daño a nadie. En esta misión, María nos acompaña

Rezamos a María:
Madre, quiero hacer todo lo posible por ser luz. Dame un corazón bueno como el tuyo y como el de Jesús. Quiero ayudar a que el mundo sea un poquito mejor, y lo puedo hacer si Tú me acompañas y me enseñas a querer a todos los que me rodean.


18 de mayo: ”Paz”
Hoy la flor que queremos regalar a la Virgen es la Paz. Hace mucha falta la paz en el mundo.  Hay muchas guerras, muchas peleas,…Y aquí cada uno de nosotros tiene que empezar en su casa, en el cole. ¿Cuántas veces me peleo con mi hermano o con mis amigos? ¡Muchas! ¿Verdad?

Rezamos a la Virgen:
Madre, haz que ya no haya más guerras. Quiero vivir en un mundo donde haya Paz. Por eso te pido que me ayudes a colaborar en la paz en mi casa, en mi cole,…

19 de mayo: “Camino”
No sé si os habéis perdido alguna vez por el campo, pero os aseguro que no es nada bonito. Cuando alguien se pierde tiene miedo, no sabe si ir hacia delante, hacia atrás, a la derecha, a la izquierda, no sabe cuándo va a encontrar el camino y llegar a casa. ¡Imaginaos qué susto! ¿Y los que están esperando a que llegue? ¡Estarán muy preocupados!

Rezamos a la Virgen:
Madre, cuando me porto mal, es como si me hubiera perdido, porque me siento mal, no me gusta hacer daño a los demás. Acompáñame, quiero hacer el bien, ayudar a los demás, ser como Jesús y como Tú.  


22 de mayo: “Amistad”

Una de las mejores cosas en este mundo son los amigos, ¿verdad? ¿Qué haríamos sin amigos? Estaríamos muy aburridos. Los amigos nos ayudan a tener un corazón más grande. Un corazón más grande no quiere decir que aumente de tamaño, sino que quiere a mucha gente y ha aprendido a amar.
Los amigos nos ayudan a pensar en los demás, a no ser egoístas. ¿Y sabéis quién es el mejor amigo de todos? ¡Jesús!

Rezamos a la Virgen:
Madre, quiero ser amigo de Jesús, y también quiero ser un amigo de verdad para mis compañeros. Dame un corazón que sepa hacer muchos amigos.


23 de mayo: “Generosidad”
Una persona generosa es aquella que está siempre dispuesta a compartir y regalar a los demás. No sólo podemos ser generosos con nuestras cosas, ¿Cómo? Vamos a poner un ejemplo: un niño acompaña a su abuelita a dar un paseo en lugar de ponerse a jugar con los videojuegos. El niño podría estar pasándoselo muy bien con los videojuegos o la tele, pero prefiere estar con su abuelita. Pues ese niño está siendo generoso. ¿Y tú? ¿Eres generoso?

Rezamos a la Virgen:
Madre, hazme generoso. Que sepa compartir mis cosas con los demás. Ayúdame, Madre.


24 de mayo: “Naturaleza”
Cierra los ojos durante unos momentos y piensa en ese lugar de montaña que tanto te gusta, o aquella playa tan bonita a la que vas algún verano. ¿Verdad que es un sitio bonito? La naturaleza es algo increíble. Es un milagro. La creación es un regalo de Dios, por eso tenemos que cuidarla. Un papel en el suelo, un cristal tirado en medio del campo pueden hacer mucho daño a la naturaleza.
En un ratito de silencio podríamos pensar hoy un compromiso para cuidar mejor la naturaleza, como por ejemplo, no tirar papeles al suelo. Que cada uno piense el suyo.
Y ahora podemos ofrecerle ese compromiso a la Virgen, para que ella nos ayude a amar y respetar la naturaleza.
Rezamos a la Virgen:
Madre, quiero cuidar la naturaleza porque es un regalo de Dios. Ayúdame a respetarla.


25 de mayo: “Sencillez”
Hay personas que siempre quieren ser las primeras en todo, quieren ser las mejores, las más guapas, las más listas,…pero ese deseo de ser siempre el primero hace que nunca estén contentos.
La Virgen es una mujer muy sencilla: nunca le importó ser la primera o la última ¡y eso que era la madre de Dios! Tenemos mucho que aprender de Ella. Tenemos que esforzarnos en hacer las cosas lo mejor que podamos, pero sin querer ser los mejores. Eso es la sencillez. Da igual ser el primero o el último en una fila, lo importante es que tengamos un corazón bueno.

Rezamos a la Virgen:
Madre, dame un corazón sencillo como el de Jesús y el tuyo. Quiero esforzarme en hacer las cosas lo mejor que pueda. Gracias por ayudarme, Madre.


26 de mayo: “Sinceridad”
La sinceridad quiere decir siempre la verdad. La mentira es algo que nos hace daño a nosotros y a los demás. La mentira estropea el cariño entre los amigos.

Jesús quiere que digamos la verdad siempre, sin mentiras. A veces asusta decir la verdad porque nos pueden castigar si hemos hecho algo mal. Decir la verdad es cosa de valientes, y nosotros tenemos que ser valientes.

Rezamos a la Virgen:
Madre, ayúdame a decir siempre la verdad, porque quiero tener un corazón limpio como el tuyo. No quiero decir mentiras, porque eso me aleja de Jesús. Te lo pido, Madre.
[Bendita sea tu pureza].


29 de mayo: “Misioneros”
Hoy hay miles y miles de personas que se van a vivir lejos de sus países para ayudar a la gente más necesitada y para darles a conocer a Jesús. Son los misioneros. Seguro que todos habéis visto alguna vez.
Dios ha llamado a estas personas y les ah dado una misión. Como ya sabéis, la Pureza también tiene misioneras. Algunas de ellas están en el Congo, en África. Hoy podríamos rezar por ellas y por todos los misioneros del mundo.
Hay una canción preciosa que está en suahili, un idioma del Congo. Ellos también le cantan a María y llaman “Mama yetu”.

Rezamos a la Virgen:  
Madre, te pedimos por todos los misioneros del mundo, cuídalos, protégelos y dales al fuerza que necesitan para anunciar a Jesús y ayudar a los más pobres.


30 de mayo: “Niños”
Hoy vamos a rezar por todos los niños del mundo. En muchos países los niños no están tan bien como nosotros: no pueden ir a la escuela, sino que tienen que  trabajar. Hoy le pedimos a la Virgen por ellos. Con nuestra flor le ofrecemos nuestra ilusión, nuestro cariño, y le pedimos por todos esos niños que sufren.

Rezamos  a la Virgen:
Madre, gracias por todo lo que tengo: mi familia, mi casa, mi colegio. Te pido por todos los niños del mundo que no pueden ir a la escuela. Quédate cerca de Ellos y que sientan que eres su madre y los proteges


31 de mayo: “¡Gracias!”

Cuando va a visitar a su prima Isabel, María canta una canción llena de agradecimiento por todo lo que Dios le ha dado.
A veces nos quejamos de lo que nos falta, decimos: “¡No es justo!”, y no nos damos cuenta de todo lo que tenemos: gente que nos quiere, una casa, un colegio. Tendríamos que aprender a ser agradecidos. Hoy podríamos dedicar el día a dar gracias. ¡No es  tan difícil! Sólo tienes que dar las gracias cuando te prestan algo, cuando te sirven la comida en el comedor, … ¡Inténtalo!

Rezamos:
Madre, enséñame a ser agradecido.
Gracias, Jesús, por ser mi amigo.
Gracias por todo lo que me has dado: la naturaleza, mi familia, mis amigos
Gracias

Visto: 23520